El terremoto del 10 de agosto de 2026 cambió en cuestión de segundos la realidad de miles de negocios en Colombia. Locales cerrados, daños en infraestructura, pérdida de inventarios, interrupciones en servicios públicos, disminución de clientes y dificultades para cumplir con nómina, arriendos, proveedores y créditos son hoy parte del día a día de muchos empresarios y emprendedores.
El Servicio Geológico Colombiano confirmó que el sismo ocurrió a las 7:34 a. m., tuvo magnitud 7,4, una profundidad de 103 kilómetros y epicentro en San José del Palmar, Chocó.
El impacto empresarial también ha sido enorme. Confecámaras identificó 269.786 empresas potencialmente afectadas y cerca de 1,4 millones de empleos formales en las zonas de mayor impacto. Hay un dato especialmente importante: el 93 % de esas empresas son microempresas, precisamente negocios que normalmente cuentan con menos capacidad financiera para soportar varias semanas sin vender.
Y detrás de esas cifras hay historias muy reales: una tienda que perdió su vitrina, un restaurante que todavía no puede abrir, una empresa que trabaja desde un local evacuado, un emprendimiento que dejó de recibir pedidos o una familia cuyo negocio también era su principal fuente de ingresos.
Por eso, hablar de reactivación económica después del terremoto no significa solamente reconstruir paredes. Significa volver a producir, volver a vender, proteger empleos, recuperar clientes y encontrar alternativas para que el negocio pueda seguir adelante.
Esta guía reúne las principales herramientas, ayudas y decisiones que una empresa, negocio o emprendimiento afectado por el terremoto puede revisar en Colombia.
Si tu negocio fue afectado, comienza por registrar lo que ocurrió
Antes de pensar en créditos, subsidios o ayudas, hay algo que conviene hacer cuanto antes: dejar documentada la afectación de tu negocio. Pereira
No hablamos únicamente de edificios destruidos.
Las autoridades están recopilando información sobre daños en establecimientos, maquinaria, equipos e inventarios, pero también sobre afectaciones indirectas como problemas de movilidad, interrupción de servicios públicos, dificultades con proveedores, reducción de clientes o disminución en las ventas.
Confecámaras habilitó junto con el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, cámaras de comercio y otras organizaciones un mecanismo unificado para reportar afectaciones empresariales.
El reporte puede realizarse por llamada o WhatsApp al 300 913 1811. También existe un formulario en línea. El mecanismo acepta información de empresas formales e informales, incluso cuando el negocio no haya sufrido daños físicos pero su actividad económica sí haya resultado afectada por las consecuencias del terremoto.
Reportar afectaciones empresariales en el formulario oficial
Guarda también fotografías, videos, facturas, cotizaciones de reparación, inventarios afectados, comunicaciones de evacuación, certificados técnicos y cualquier documento que permita demostrar qué ocurrió y cómo afectó la operación.
Puede parecer un trámite más en medio de muchas preocupaciones, pero esa información puede ser necesaria posteriormente para acceder a programas de recuperación, seguros, alivios financieros o ayudas territoriales.
¿Qué pasa si no alcancé a registrarme inicialmente?
Hay una aclaración importante.
El Decreto Legislativo 1418 de 2026 establece que no aparecer inicialmente en un registro no impide necesariamente acreditar la afectación por otros medios verificables. Para unidades productivas informales también pueden utilizarse datos de la UNGRD, entidades territoriales y otras fuentes oficiales.
Así que si todavía no has reportado tu situación, vale la pena consultar tu Cámara de Comercio, alcaldía o los mecanismos oficiales disponibles en tu municipio.
Existen medidas especiales para la recuperación de empresas afectadas
Después del terremoto se expidieron diferentes normas y programas para apoyar la recuperación empresarial.
No todas las ayudas funcionan igual ni todas aplican automáticamente a todos los negocios. Algunas dependen del municipio, tamaño de la empresa, trabajadores contratados, obligaciones tributarias, tipo de afectación o requisitos establecidos por cada programa.
Por eso conviene revisar cada alternativa por separado.
Programas de recuperación y reactivación empresarial
Una de las normas más directamente relacionadas con los negocios afectados es el Decreto Legislativo 1418 del 17 de septiembre de 2026.
La norma permite que las cámaras de comercio destinen recursos a programas de recuperación empresarial en los municipios incluidos dentro de la emergencia.
Estos recursos pueden apoyar la recuperación de capacidades productivas, acceso a mercados, financiación, reposición de activos, fortalecimiento de proveedores, capacitación, emprendimiento, formalización, infraestructura empresarial y algo especialmente importante para negocios que necesitan encontrar nuevas formas de vender: digitalización y adopción de tecnologías.
El decreto surge en un contexto especialmente difícil. Con corte al 25 de agosto, Confecámaras había recopilado información de 30.449 empresas y unidades productivas afectadas, y aproximadamente el 40,4 % manifestó no encontrarse en condiciones de operar.
Esto significa que durante los próximos meses pueden aparecer nuevos programas y convocatorias administrados por cámaras de comercio, alcaldías, gobernaciones y entidades nacionales.
Por eso, aunque hoy no encuentres una convocatoria adecuada para tu empresa, conviene seguir consultando los canales oficiales.
Hay un apoyo especial para proteger la nómina
Uno de los mayores problemas después de una emergencia es sencillo de entender: si el negocio deja de vender, seguir pagando nómina se vuelve cada vez más difícil.
El Decreto Legislativo 1417 de 2026 creó un apoyo temporal dirigido a micro y pequeñas empresas y personas naturales empleadoras que tengan trabajadores damnificados elegibles.
El beneficio corresponde al 40 % de un salario mínimo mensual por cada trabajador que cumpla las condiciones, puede entregarse hasta por seis meses y está dirigido a trabajadores que ganen entre uno y dos salarios mínimos y hayan sido reportados en PILA desde julio de 2026. Para mantener el beneficio deben cumplirse las condiciones establecidas y conservarse el vínculo laboral.
Esto no reemplaza las obligaciones salariales, prestacionales o de seguridad social del empleador, pero puede representar un alivio importante para pequeños negocios que están tratando de conservar sus equipos de trabajo mientras recuperan sus ingresos.
Si tienes empleados, este es uno de los mecanismos que vale la pena revisar con especial atención.
Revisa si puedes acceder a alivios tributarios
Cuando las ventas caen, una obligación tributaria que normalmente era manejable puede convertirse rápidamente en otro problema de caja.
El Decreto 1419 de 2026 creó medidas tributarias, aduaneras y cambiarias especiales para personas y empresas afectadas por el terremoto en los territorios incluidos dentro de la emergencia.
Entre las medidas se encuentra una reducción del 85 % de determinadas sanciones y una tasa especial de 4,5 % anual para intereses moratorios, bajo las condiciones establecidas en la norma. Para obligaciones anteriores al terremoto, uno de los plazos relevantes fijados es el 19 de noviembre de 2026.
Estas medidas aplican en departamentos incluidos dentro de la emergencia, entre ellos Risaralda, Caldas, Quindío, Valle del Cauca y Chocó, además de otros territorios definidos por la normativa.
Si tienes obligaciones pendientes con la DIAN, declaraciones sin presentar o acuerdos de pago anteriores, no asumas que las condiciones siguen siendo exactamente las mismas que existían antes del terremoto.
Consulta tu situación directamente con la DIAN o con tu contador antes de tomar decisiones.
¿Tienes créditos? Habla con tu banco antes de dejar de pagar
Otro error frecuente en una crisis empresarial es esperar varios meses hasta que el crédito ya se encuentre en mora.
Después del terremoto, la Superintendencia Financiera expidió la Circular Externa 007 del 26 de agosto de 2026, con instrucciones especiales para las entidades vigiladas.
Las medidas contemplan la posibilidad de refinanciar créditos, ampliar plazos, ofrecer períodos de gracia, establecer tasas especiales, modificar esquemas de amortización y ofrecer nuevos créditos teniendo en cuenta la capacidad actual o potencial de recuperación de las personas y empresas afectadas.
Para créditos refinanciados bajo estas condiciones también se contemplan medidas relacionadas con la conservación temporal de la calificación crediticia y la suspensión de reportes negativos hasta por 12 meses, de acuerdo con las condiciones establecidas por la circular.
La palabra importante aquí es posibilidad.
No significa que automáticamente todos los bancos deban perdonar intereses o entregar períodos de gracia idénticos a todos sus clientes. Cada caso debe ser evaluado dentro de las condiciones establecidas.
Por eso conviene contactar directamente a la entidad financiera, explicar que el negocio fue afectado y solicitar las alternativas disponibles bajo las medidas extraordinarias.
Si tienes dificultades con la respuesta de una entidad vigilada, la Superintendencia Financiera también activó el procedimiento de Quejas Exprés para afectados por el terremoto.
Consultar los alivios financieros de la Superintendencia Financier
Si tu negocio funciona en un local arrendado, también hay medidas especiales
Para muchos pequeños empresarios el arriendo es uno de los gastos más difíciles de sostener cuando el local no puede funcionar normalmente.
El Decreto 1423 de 2026 estableció medidas temporales para contratos de vivienda e inmuebles comerciales afectados por el terremoto.
Entre otras disposiciones, los contratos comerciales que vencieran entre el 10 de agosto y el 31 de diciembre de 2026 pueden prorrogarse durante seis meses cuando el arrendatario acredite que fue afectado directamente.
También se aplaza durante seis meses el reajuste anual del canon y se suspende temporalmente la ejecución material de determinadas órdenes de entrega o restitución de inmuebles para arrendatarios afectados, con las excepciones establecidas en la norma.
Esto es importante: la medida no significa que el arriendo quede perdonado.
El canon continúa siendo una obligación. Lo que cambia son determinadas condiciones para facilitar acuerdos, aplazar reajustes y manejar situaciones de vulnerabilidad derivadas de la emergencia.
Si estás en esta situación, conversar temprano con el propietario suele ser mucho mejor que esperar a que se acumulen varios meses.
Ordena la caja antes de pensar en reconstruirlo todo
Después de una emergencia aparece una tentación comprensible: intentar recuperar inmediatamente todo lo que existía antes.
Pero una empresa necesita primero garantizar su supervivencia.
Haz una fotografía sencilla de tus próximas semanas: cuánto dinero tienes disponible, cuánto puedes vender realmente, qué cartera puedes recuperar, cuánto debes pagar en nómina, arriendo, servicios, proveedores, créditos e impuestos y qué gastos pueden esperar.
Trabajar con una proyección de caja de varias semanas permite tomar decisiones mucho más claras.
Tal vez hoy sea más urgente comprar una herramienta que permite volver a producir que reparar completamente una fachada. O quizá sea mejor habilitar temporalmente atención desde otro lugar antes de asumir una nueva deuda para recuperar el establecimiento original.
La prioridad es recuperar la capacidad de generar ingresos.
Un negocio puede reconstruirse por etapas. La caja, cuando se acaba, deja muchas menos opciones.
No esperes a recuperar el local para recuperar las ventas
Este punto puede ser determinante para pequeños negocios.
Una empresa puede tener temporalmente cerrado su establecimiento y aun así mantener contacto con sus clientes.
Actualiza tus horarios y situación en Google, informa claramente si cambiaste de dirección, habilita WhatsApp Business, publica cuáles productos o servicios siguen disponibles, permite pedidos anticipados y, cuando tenga sentido, utiliza pagos digitales, domicilios, catálogos, una página web o una tienda virtual.
No necesitas implementar todo al mismo tiempo.
El objetivo es construir un canal que permita que el cliente todavía pueda encontrarte, preguntarte y comprarte.
La propia estrategia pública de recuperación empresarial contemplada en el Decreto 1418 incluye expresamente la digitalización y adopción de tecnologías entre las actividades que pueden ser apoyadas durante la reactivación.
Para muchos negocios, la presencia digital deja de ser solamente una herramienta de publicidad después de una emergencia y se convierte en un mecanismo de continuidad.
Si alguien busca tu empresa hoy, debería poder saber en pocos segundos si estás atendiendo, desde dónde, en qué horario y cómo puede comprarte.
Habla con tus clientes: desaparecer también afecta el negocio
Después de una emergencia es común que una empresa deje de publicar durante semanas porque no sabe exactamente cuándo podrá regresar.
Pero el silencio puede hacer que los clientes interpreten que el negocio cerró definitivamente.
No necesitas tener todas las respuestas.
Puedes comunicar algo tan sencillo como que continúas trabajando, que tu atención se encuentra temporalmente en otro lugar, que algunos productos siguen disponibles o que las entregas pueden tardar un poco más.
Una comunicación clara mantiene viva la relación con tus clientes.
También evita otro problema: que una persona quiera comprarte, no encuentre información actualizada y termine buscando otra opción.
Si tienes seguro, documenta todo antes de reparar o desechar
Si el establecimiento, maquinaria, inventarios o vehículos estaban asegurados, comunícate cuanto antes con la aseguradora y conserva evidencia de los daños.
Fotografías, videos, facturas, inventarios, números de serie, cotizaciones y conceptos técnicos pueden ser importantes durante una reclamación.
La Circular 007 de la Superintendencia Financiera también contempla procedimientos y canales especiales para agilizar reclamaciones de seguros relacionadas con la emergencia.
Antes de eliminar elementos dañados o realizar reparaciones importantes, confirma con la aseguradora qué documentación necesita.
También vale la pena revisar Fondo Emprender
El Fondo Emprender del SENA no nació específicamente como respuesta al terremoto, pero puede convertirse en otra alternativa para determinados empresarios y emprendedores que cumplan sus condiciones.
Para 2026 el SENA anunció más de $282.000 millones en capital semilla, distribuidos entre diferentes convocatorias destinadas a campesinos, mujeres, jóvenes, economía popular, comunidades indígenas, personas con discapacidad y otros grupos y sectores.
Sin embargo, hay que revisar las fechas con cuidado.
Varias de las convocatorias anunciadas durante 2026 ya cerraron su período de postulación, mientras otras aparecen actualmente disponibles en el portal oficial. Por eso no conviene confiar únicamente en publicaciones antiguas de redes sociales o cadenas de WhatsApp.
Consulta siempre el estado actual de las convocatorias.
Consultar convocatorias vigentes de Fondo Emprender
¿Y si mi negocio es informal?
También debes reportar la afectación.
El mecanismo empresarial coordinado por Confecámaras permite reportar tanto negocios formales como informales.
Además, el Decreto 1418 contempla que las unidades productivas informales que no estén inscritas en el registro mercantil puedan acreditar su situación utilizando información proveniente de la UNGRD, entidades territoriales y otras fuentes oficiales pertinentes.
La emergencia también puede ser un buen momento para comenzar a organizar información básica del negocio: ingresos, gastos, clientes, inventarios, proveedores y documentación.
Formalizarse no debería verse únicamente como otro trámite. En muchas situaciones permite acceder con mayor facilidad a financiación, programas institucionales, contratación y mecanismos de protección empresarial.
Una ruta práctica para los próximos 90 días
| Momento | Prioridad |
|---|---|
| Primeras 72 horas | Garantizar seguridad, registrar daños, tomar fotografías y videos, proteger inventario recuperable, contactar aseguradora y reportar la afectación empresarial. |
| Primera semana | Revisar caja disponible, nómina, arriendo, créditos, impuestos y proveedores. Informar a clientes cómo continuará la atención. |
| Primer mes | Consultar ayudas oficiales, negociar obligaciones cuando sea necesario, recuperar canales de venta y establecer una operación temporal si el establecimiento no puede utilizarse. |
| 30 a 90 días | Recuperar ventas, reorganizar proveedores, evaluar inversiones realmente necesarias, fortalecer canales digitales y reconstruir gradualmente la operación. |
| Después de 90 días | Revisar qué funcionó durante la emergencia y convertir esas soluciones temporales en procesos permanentes que hagan al negocio menos dependiente de un único local o canal de ventas. |
La recuperación no ocurre de un día para otro.
Pero tener una ruta permite que las decisiones dejen de tomarse únicamente bajo presión.
Ayudas para negocios afectados por el terremoto: cuidado con la información falsa
Cuando aparecen subsidios y programas de emergencia también comienzan a circular mensajes que prometen inscripciones inmediatas, bonos, créditos sin requisitos o formularios que solicitan información sensible.
Antes de entregar datos personales o empresariales, verifica que estés entrando a páginas oficiales de entidades como la Presidencia, UNGRD, DIAN, SENA, Superintendencia Financiera, cámaras de comercio, alcaldías o gobernaciones.
Desconfía especialmente de quien solicite dinero para «garantizar» un subsidio público.
También revisa las fechas.
Las medidas posteriores al terremoto están cambiando rápidamente y una publicación verdadera de hace algunas semanas puede contener un plazo que ya terminó o una convocatoria que ya cerró.
Recuperarse también significa construir un negocio más preparado
Después de un terremoto es natural pensar en regresar exactamente al punto donde estaba el negocio antes de la emergencia.
Pero la reconstrucción también puede abrir espacio para hacer algunas cosas de una manera diferente.
Tal vez depender menos de un único establecimiento. Tener una base organizada de clientes. Mantener canales de venta digitales. Guardar información en la nube. Contar con métodos de pago alternativos. Tener inventarios actualizados. Revisar seguros. Documentar proveedores. Mantener una página web y canales de contacto que sigan funcionando aunque el local no pueda abrir.
Nada de esto evita un terremoto.
Pero sí puede hacer que un negocio tenga más caminos para continuar cuando algo inesperado ocurre.
Colombia tiene miles de empresas pequeñas que hoy están intentando volver a ponerse de pie. Algunas tendrán que reconstruir locales. Otras necesitarán financiación. Otras simplemente necesitan que sus clientes sepan que siguen ahí.
Recuperar un negocio después del terremoto no significa hacerlo todo de inmediato.
Significa identificar qué sigue funcionando, proteger lo que todavía tienes y comenzar nuevamente a mover clientes, ventas y oportunidades.
Porque volver a empezar no siempre significa empezar desde cero.
Fuentes oficiales y enlaces útiles
La información sobre las características del terremoto fue contrastada con el Servicio Geológico Colombiano. Información oficial del sismo del 10 de agosto de 2026 — SGC
La información sobre caracterización empresarial, empresas potencialmente afectadas y mecanismo unificado de reporte procede de Confecámaras. Información para empresarios afectados — Confecámaras
Las medidas relacionadas con recuperación empresarial, nómina, obligaciones tributarias y arrendamientos fueron contrastadas con los Decretos 1418, 1417, 1419 y 1423 de 2026 publicados por las entidades oficiales. Consultar decretos de septiembre de 2026
Los alivios y mecanismos relacionados con créditos, seguros y consumidores financieros fueron verificados con la Superintendencia Financiera de Colombia. Circular Externa 007 y medidas para afectados
Las convocatorias de capital semilla fueron contrastadas directamente con el SENA y Fondo Emprender. Convocatorias de Fondo Emprender
Como base adicional se revisó la investigación suministrada para este artículo, que reúne herramientas, normatividad y mecanismos de apoyo para la reactivación empresarial posteriores al terremoto.